San Benito

Protector contra el mal y patrono de un hogar cristiano

Fiesta: 11 de julio

San Benito

Quién fue

San Benito de Nursia nació en Italia en el siglo V y es considerado el padre del monacato occidental. Fundó numerosos monasterios y escribió la célebre «Regla» que organizó la vida de los monjes en torno a la oración y el trabajo —»ora et labora»—, y que influyó en toda la civilización cristiana de Europa.

Desde antiguo se le invoca como protector contra el mal. La Medalla de San Benito, con su cruz y las letras que rodean, es una de las devociones más extendidas: cada letra encierra una frase latina de renuncia al pecado y de protección. No es un amuleto, sino una oración hecha objeto.

Oración a San Benito

Glorioso San Benito, padre de los monjes y protector contra el mal, alcánzame de Dios la gracia de vivir con fe y de apartarme de todo lo que ofende al Señor.

Aquí, expón en tu corazón la petición que traes.

Que la cruz que tanto amaste sea mi luz y mi defensa. Líbrame, por tu intercesión, de los lazos del maligno y de todo peligro de alma y cuerpo, y guárdame en el camino que conduce a Cristo. Amén.

Para qué se le reza

A San Benito se le invoca como protección contra el mal, para el amparo del hogar y de la familia, y contra las tentaciones y peligros espirituales. Su medalla se bendice y se coloca en las casas como signo de fe y de confianza en la protección de Dios.

Conviene tener claro, sobre todo con la Medalla de San Benito, que la protección no está en el objeto en sí ni en las letras grabadas, sino en Dios a quien esa oración se dirige. San Benito no aparta el mal por su propio poder: intercede ante el Señor, que es la única fuerza real contra el maligno. Vivir esta devoción con fe —y no como superstición— es lo que la hace fructuosa.


Vuelve a todos los santos o entra en las oraciones.