El santo de la caridad y los humildes
Fiesta: 3 de noviembre

Quién fue
San Martín de Porres nació en Lima, Perú, en el siglo XVI, hijo de un noble español y una mujer liberta de origen africano. Sufrió el desprecio por su origen mestizo, pero lo transformó en humildad y caridad sin límites. Entró como hermano lego en la orden dominica, donde se dedicó a los trabajos más humildes y al cuidado de los enfermos y los pobres.
Fue conocido por su enorme caridad —atendía a todos sin distinción de raza o condición— y por los muchos prodigios atribuidos a su intercesión, incluida su ternura con los animales. Es el primer santo mulato de América y patrono de la justicia social y la fraternidad entre los pueblos.
Oración a San Martín de Porres
San Martín de Porres, humilde servidor de los pobres y de los enfermos, tú que trataste a todos con igual caridad sin mirar su condición, intercede por mí ante Dios.
Aquí, expón en tu corazón la petición que traes.
Alcánzame un corazón humilde y generoso como el tuyo, capaz de servir sin esperar nada a cambio. Y socorre a los enfermos y necesitados por quienes hoy te pido. Amén.
Para qué se le reza
A San Martín de Porres se acude por la salud de los enfermos, por los pobres y necesitados, por la justicia y la fraternidad, y para pedir un corazón caritativo. Es muy querido en toda América Latina.
Su intercesión, como la de todos los santos, se dirige a Dios, que es quien concede. Su vida enseña que la santidad no está en la posición social ni en los grandes gestos, sino en servir con amor a los más pequeños. Rezarle es pedir aprender esa misma caridad humilde.
Vuelve a todos los santos o entra en las oraciones.