Sobre el paso del tiempo y la brevedad de la vida

Salmo hondo sobre el tiempo y la eternidad de Dios frente a la fragilidad humana. «Mil años a tus ojos son un día que pasó». Se reza en los cumpleaños, al final de una etapa, ante la conciencia de que la vida es breve, para pedir a Dios sabiduría para aprovechar bien los días que se nos dan.
Salmo 90 en la Biblia Torres Amat
Señor, en todas épocas has sido tú nuestro amparo. Tú, ¡oh Dios!, eres antes que fuesen hechos los montes, o se formara la tierra y el mundo universo; eres desde siempre y por toda la eternidad. No reduzcas el hombre al abatimiento, pues dijiste: Convertíos, ¡oh hijos de los hombres! Porque mil años son ante tus ojos como el día de ayer que ya pasó, y como una de las vigilias de la noche. Una nada son todos los años que vive. Dura un día como el heno; florece por la mañana, y se pasa; por la tarde inclina la cabeza, se deshoja, y se seca. Al ardor de tu ira hemos desfallecido, y a la fuerza de tu furor quedamos consumidos. Has colocado nuestras maldades delante de tus ojos, y nuestra conducta al resplandor de tu semblante. Por eso todos nuestros días se han desvanecido, y nosotros venimos a fallecer por tu enojo. Como una tela de araña serán considerados nuestros años. Setenta años son los días de nuestra vida; cuando más, ochenta años en los muy robustos; lo que pasa de aquí, achaques y dolencias. Según esto, presto seremos arrebatados, pues va llegando ya la debilidad de la vejez. Mas ¿quién podrá conocer la grandeza de tu ira, y comprender cuán terrible es tu indignación? Danos, pues, a conocer el poder de tu diestra, y concédenos un corazón instruido en la sabiduría. Vuélvete hacia nosotros, Señor. ¿Hasta cuándo te mostrarás airado? Sé tú compasivo para con tus siervos. Bien presto seremos colmados de tu misericordia; y nos regocijaremos y recrearemos todos los días de nuestra vida. Nos alegraremos por los días que tú nos humillaste, por los años que sufrimos miserias. Vuelve los ojos hacia tus siervos, a estas obras tuyas, y dirige tú a sus hijos. Y resplandezca sobre nosotros la luz del Señor Dios nuestro, y endereza en nosotros las obras de nuestras manos, y da éxito a nuestras empresas.
Salmo 90 · Vulgata 89 · Biblia Torres Amat (1825), traducción católica de dominio público
Para meditar
«Enséñanos a contar nuestros días, para que adquiramos un corazón sensato». El salmo no es pesimista: es realista y sabio. Reconocer que la vida es breve no entristece, ordena. Ayuda a distinguir lo que de verdad importa de lo que no. Detente ahí: no se trata de temer el paso del tiempo, sino de vivir cada día con sentido, sabiendo que es un regalo contado.
Cómo hacerlo tuyo
La conciencia de que la vida es breve, lejos de angustiar, invita a vivirla bien. Este salmo pide sabiduría para no malgastar los días y para poner el corazón en lo que permanece: Dios, que fue nuestro refugio antes de nacer y lo será después.
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