La Señora del Rosario y la paz
Fiesta: 13 de mayo

La historia
En 1917, en Fátima (Portugal), la Virgen María se apareció seis veces a tres pastorcitos: Lucía, Francisco y Jacinta. Se presentó como «la Señora del Rosario» y les pidió rezar el Rosario cada día por la paz del mundo y la conversión de los pecadores. En la última aparición, el 13 de octubre, ante decenas de miles de personas, ocurrió el célebre «milagro del sol», que giró y danzó en el cielo.
Fátima es un mensaje de oración, penitencia y confianza en el Corazón Inmaculado de María. Su devoción se extendió por todo el mundo como llamada a la paz.
Oración a la Virgen de Fátima
Virgen de Fátima, Señora del Rosario, que pediste oración y penitencia por la paz del mundo, intercede por mí y por mi familia ante tu Hijo.
Detente un momento y di ahora, en tu corazón, la intención por la que rezas. No hace falta escribirla en ninguna parte: Dios la conoce antes de que la pronuncies.
Ayúdame a rezar el Rosario con fe, a convertir mi corazón, y a confiar en tu Corazón Inmaculado. Alcánzanos la paz: en el mundo, en mi hogar y en mi alma. Amén.
Para qué se le reza
A la Virgen de Fátima se acude por la paz del mundo, por la conversión de los pecadores, por la familia, y para pedir crecer en la devoción al Rosario. Su mensaje es de oración y confianza.
María intercede, no salva: nos lleva siempre a Cristo. El mensaje de Fátima no es de miedo, sino de esperanza: la invitación a rezar y confiar en Dios a través del Corazón de su Madre.
Vuelve a todas las advocaciones de la Virgen, o entra en las oraciones y en las novenas.