Patrona de Venezuela
Fiesta: 11 de septiembre

La historia
En 1652, en los llanos de Venezuela, la Virgen María se apareció a un cacique indígena de la etnia cospes, cerca de un río, invitándolo a él y a su pueblo a bautizarse para ir al cielo. En un segundo encuentro, cuando el cacique reaccionó con desconfianza, la Virgen le dejó en la mano una pequeña reliquia con su imagen —la que hoy se venera como Nuestra Señora de Coromoto—, y el cacique acabó recibiendo el bautismo antes de morir.
Nuestra Señora de Coromoto es la Patrona de Venezuela, venerada con inmenso amor por el pueblo venezolano como Madre y protectora de la nación.
Oración a la Virgen de Coromoto
Nuestra Señora de Coromoto, Patrona de Venezuela y Madre nuestra, que viniste a llamar a tu pueblo a la fe, intercede por nosotros y por nuestra tierra ante tu Hijo.
Detente un momento y di ahora, en tu corazón, la intención por la que rezas. No hace falta escribirla en ninguna parte: Dios la conoce antes de que la pronuncies.
Protege a Venezuela y a todos sus hijos, dentro y fuera de la patria. Consuela a los que sufren, une a las familias separadas, y llévanos a todos a Jesús. Madre de Coromoto, ruega por nosotros. Amén.
Para qué se le reza
A Nuestra Señora de Coromoto se acude por Venezuela y su pueblo, por las familias separadas por la distancia, por la fe de la nación y por la protección de sus hijos donde quiera que estén.
María intercede ante Dios; no salva por sí misma, sino que lleva a su pueblo a Cristo. Coromoto es la Madre que llamó a un pueblo entero a la fe, y sigue acompañándolo con amor maternal.
Vuelve a todas las advocaciones de la Virgen, o entra en las oraciones y en las novenas.