Virgen Desatanudos

María que desata los nudos

Fiesta: 28 de septiembre (celebración tradicional)

Virgen Desatanudos
Virgen Desatanudos

La historia

La devoción a María Desatanudos nace de un antiguo cuadro alemán del siglo XVIII, en el que la Virgen aparece desatando pacientemente los nudos de una larga cinta. Los nudos representan los problemas, conflictos y dificultades de la vida —los enredos que nosotros no sabemos deshacer—, y María, con su intercesión y su paciencia de Madre, ayuda a desatarlos.

Esta devoción se hizo muy popular en las últimas décadas, difundida especialmente por el Papa Francisco, gran devoto de ella. Se acude a María Desatanudos en las situaciones que parecen sin salida, en los problemas familiares, matrimoniales y en los conflictos difíciles de resolver.

Oración a la Virgen Desatanudos

María, Madre que desatas los nudos, hoy te traigo este enredo de mi vida que yo no logro deshacer.

Detente un momento y di ahora, en tu corazón, la intención por la que rezas. No hace falta escribirla en ninguna parte: Dios la conoce antes de que la pronuncies.

Con tu paciencia y tu ternura de Madre, desata los nudos que atan mi corazón y mi familia: los del rencor, la discordia, la angustia y el pecado. Intercede por mí ante tu Hijo, para que su gracia libere lo que está atado. Confío en ti. Amén.

Para qué se le reza

A María Desatanudos se acude en los problemas difíciles de resolver: conflictos familiares y matrimoniales, situaciones sin salida, enredos que nos superan, rencores y angustias.

María no obra magia ni desata los nudos por su cuenta: intercede ante Dios, que es quien actúa. La imagen enseña la paciencia: los nudos no siempre se deshacen de golpe, sino poco a poco, con oración y confianza. Ella nos lleva siempre a Cristo, que libera de verdad.


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