Novena tradicional · Divino Niño Jesús

La devoción al Divino Niño Jesús contempla a Cristo en su infancia, en la ternura y la confianza del Niño de Belén. Es una de las devociones más queridas de América Latina. El Niño Jesús nos recuerda que Dios quiso hacerse pequeño y cercano, y que a Él podemos acudir con la sencillez y la confianza de un niño.
Esta novena se reza durante nueve días, confiando al Divino Niño una intención, especialmente en necesidades del hogar, la familia, el trabajo y la salud.
Cómo se reza
cada día se lee la meditación, se hace la oración del día y se concluye con la jaculatoria «Divino Niño Jesús, yo confío en Ti». Lo esencial es acercarse con confianza filial al Niño Dios.
Abajo tienes los nueve días. Toca el día que te toque hoy para desplegarlo; los demás quedan recogidos. Puedes empezar la novena cualquier día del año.
Los nueve días
1La ternura de Dios hecho Niño

Meditación
En el Niño de Belén, Dios se hizo pequeño para acercarse a nosotros. Contemplarlo nos enseña que a Dios podemos acercarnos sin miedo, con confianza de hijos. Hoy comenzamos esta novena poniendo nuestra intención en sus pequeñas manos.
Detente un momento y di ahora, en tu corazón, la intención por la que rezas esta novena. No hace falta escribirla en ninguna parte: Dios la conoce antes de que la pronuncies.
Oración
Divino Niño Jesús, que quisiste hacerte pequeño por amor a nosotros, me acerco a Ti con confianza de hijo. Recibe mi oración en tus manos y concédeme, si conviene a mi alma, la gracia que te pido. Yo confío en Ti. Amén.
2Confianza como la de un niño

Meditación
Jesús dijo que el Reino es de los que se hacen como niños. Un niño confía sin calcular, se abandona en los brazos de quien lo ama. Hoy le pedimos al Divino Niño esa confianza sencilla y total en Dios.
Detente un momento y di ahora, en tu corazón, la intención por la que rezas esta novena. No hace falta escribirla en ninguna parte: Dios la conoce antes de que la pronuncies.
Oración
Divino Niño Jesús, enséñame a confiar en Dios como un niño confía en su padre, sin miedo y sin cálculo. Quita de mí la angustia y dame tu paz. Yo confío en Ti. Amén.
3El Niño que bendice el hogar

Meditación
El Divino Niño es especialmente querido en los hogares, donde muchas familias lo tienen presente. Hoy le pedimos que bendiga nuestra casa, que reine en ella la paz, el amor y la fe.
Detente un momento y di ahora, en tu corazón, la intención por la que rezas esta novena. No hace falta escribirla en ninguna parte: Dios la conoce antes de que la pronuncies.
Oración
Divino Niño Jesús, bendice mi hogar y a cada uno de los que viven en él. Que tu ternura reine en nuestra casa, que nos una el amor y no falte lo necesario. Yo confío en Ti. Amén.
4El Niño y el trabajo

Meditación
Muchos acuden al Divino Niño pidiendo por el trabajo y el sustento de la familia. Hoy le confiamos nuestras necesidades materiales, pidiendo trabajo digno y providencia para los nuestros.
Detente un momento y di ahora, en tu corazón, la intención por la que rezas esta novena. No hace falta escribirla en ninguna parte: Dios la conoce antes de que la pronuncies.
Oración
Divino Niño Jesús, que conoces nuestras necesidades, abre los caminos del trabajo y provee el sustento de mi familia. Enséñame a trabajar con honradez y a confiar en la Providencia. Yo confío en Ti. Amén.
5El Niño y la salud

Meditación
Al Divino Niño se acude también por la salud, propia y de los seres queridos. Hoy le presentamos a los enfermos que llevamos en el corazón, confiando en su bondad.
Detente un momento y di ahora, en tu corazón, la intención por la que rezas esta novena. No hace falta escribirla en ninguna parte: Dios la conoce antes de que la pronuncies.
Oración
Divino Niño Jesús, médico de las almas y los cuerpos, mira a los enfermos que hoy te presento. Si es tu voluntad, dales la salud, y en todo caso, dales fe y paz para llevar la enfermedad unida a Ti. Yo confío en Ti. Amén.
6El Niño y los niños

Meditación
El Divino Niño tiene un cariño especial por los más pequeños. Hoy le encomendamos a los niños de nuestra familia y del mundo entero, pidiendo su protección para ellos.
Detente un momento y di ahora, en tu corazón, la intención por la que rezas esta novena. No hace falta escribirla en ninguna parte: Dios la conoce antes de que la pronuncies.
Oración
Divino Niño Jesús, amigo de los pequeños, protege a los niños de mi familia y del mundo. Guárdalos de todo mal, hazlos crecer en tu amor, y cuida su inocencia. Yo confío en Ti. Amén.
7El Niño, esperanza en la dificultad

Meditación
Cuando todo parece difícil, la confianza en el Divino Niño devuelve la esperanza. Él nos recuerda que Dios está cerca, incluso en lo pequeño y en lo escondido. Hoy le confiamos aquello que más nos pesa.
Detente un momento y di ahora, en tu corazón, la intención por la que rezas esta novena. No hace falta escribirla en ninguna parte: Dios la conoce antes de que la pronuncies.
Oración
Divino Niño Jesús, esperanza de los que sufren, en esta dificultad acudo a Ti. Dame esperanza cuando el desánimo me venza, y recuérdame que nunca estoy solo. Yo confío en Ti. Amén.
8Gratitud al Niño Dios

Meditación
Antes de terminar, damos gracias al Divino Niño por su amor y por escucharnos siempre. La gratitud abre el corazón a recibir más gracias. Hoy agradecemos todo lo recibido.
Detente un momento y di ahora, en tu corazón, la intención por la que rezas esta novena. No hace falta escribirla en ninguna parte: Dios la conoce antes de que la pronuncies.
Oración
Divino Niño Jesús, te doy gracias por tu amor y por escuchar mis oraciones. Enséñame a ser agradecido, a reconocer tu mano en las cosas pequeñas de cada día. Yo confío en Ti. Amén.
9Entrega final al Divino Niño

Meditación
En el último día entregamos definitivamente nuestra intención al Divino Niño, confiando en que Él sabe lo que más nos conviene. Descansamos en su amor de Niño Dios.
Detente un momento y di ahora, en tu corazón, la intención por la que rezas esta novena. No hace falta escribirla en ninguna parte: Dios la conoce antes de que la pronuncies.
Oración
Divino Niño Jesús, en este último día pongo en tus manos mi intención y toda mi vida. Hágase en mí tu voluntad, que siempre es amor. Te doy gracias, y prometo confiar siempre en Ti. Yo confío en Ti. Amén.
Vuelve a todas las novenas, o entra en las oraciones y en el Rosario.