Novena tradicional · Sagrado Corazón de Jesús

La devoción al Sagrado Corazón de Jesús es una de las más extendidas de la Iglesia. El Corazón de Cristo, traspasado en la cruz, es imagen viva de su amor infinito por cada persona. Esta devoción fue impulsada especialmente por las revelaciones a Santa Margarita María de Alacoque, a quien Jesús mostró su Corazón ardiente de amor por los hombres.
Esta novena se reza durante nueve días, confiando al Corazón misericordioso de Jesús una intención. Se reza especialmente en el mes de junio y antes de la fiesta del Sagrado Corazón.
Cómo se reza
cada día se lee la meditación, se hace la oración del día y se concluye con la jaculatoria «Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío». Lo esencial es acercarse con confianza al amor de Cristo.
Abajo tienes los nueve días. Toca el día que te toque hoy para desplegarlo; los demás quedan recogidos. Puedes empezar la novena cualquier día del año.
Los nueve días
1El amor de Cristo

Meditación
El Corazón de Jesús es la muestra de que Dios no es un juez lejano, sino un amor cercano que se entrega. Hoy comenzamos contemplando cuánto nos ama Cristo, y le confiamos nuestra intención con confianza de hijos.
Detente un momento y di ahora, en tu corazón, la intención por la que rezas esta novena. No hace falta escribirla en ninguna parte: Dios la conoce antes de que la pronuncies.
Oración
Sagrado Corazón de Jesús, fuente de amor y misericordia, me acerco a Ti con confianza. Recíbeme en tu Corazón, escucha mi oración y enséñame a corresponder a tu amor. En Ti confío. Amén.
2Refugio en la prueba

Meditación
El Corazón de Cristo es refugio para los que sufren. En Él encontramos consuelo cuando el mundo no lo da. Hoy llevamos ante su Corazón nuestras cargas y penas.
Detente un momento y di ahora, en tu corazón, la intención por la que rezas esta novena. No hace falta escribirla en ninguna parte: Dios la conoce antes de que la pronuncies.
Oración
Sagrado Corazón de Jesús, refugio de los afligidos, acógeme en mi prueba. Dame consuelo, fuerza y paz, y no permitas que me aparte jamás de tu amor. En Ti confío. Amén.
3Corazón manso y humilde

Meditación
Jesús nos dijo: «aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón». Su Corazón es modelo del nuestro. Hoy le pedimos que transforme nuestro corazón, a menudo duro o impaciente, en uno semejante al suyo.
Detente un momento y di ahora, en tu corazón, la intención por la que rezas esta novena. No hace falta escribirla en ninguna parte: Dios la conoce antes de que la pronuncies.
Oración
Jesús manso y humilde de corazón, haz mi corazón semejante al tuyo. Quita de mí la dureza y el orgullo, y dame mansedumbre, humildad y paciencia. En Ti confío. Amén.
4Perdón y misericordia

Meditación
Del Corazón de Cristo brota el perdón. Por muchos que sean nuestros pecados, su misericordia es mayor. Hoy pedimos perdón y la gracia de perdonar también a quienes nos han ofendido.
Detente un momento y di ahora, en tu corazón, la intención por la que rezas esta novena. No hace falta escribirla en ninguna parte: Dios la conoce antes de que la pronuncies.
Oración
Sagrado Corazón de Jesús, océano de misericordia, perdona mis faltas y enséñame a perdonar. Que nunca desconfíe de tu perdón, y que sepa dar a otros la misericordia que Tú me das. En Ti confío. Amén.
5El Corazón que reina en el hogar

Meditación
Muchas familias entronizan el Sagrado Corazón en su casa, pidiéndole que reine en ella. Hoy le pedimos que reine en nuestro hogar: en las relaciones, en las decisiones, en la paz de cada día.
Detente un momento y di ahora, en tu corazón, la intención por la que rezas esta novena. No hace falta escribirla en ninguna parte: Dios la conoce antes de que la pronuncies.
Oración
Sagrado Corazón de Jesús, reina en mi hogar y en mi familia. Que tu amor sea el centro de nuestra casa, que una lo que se separa y sane lo que se hiere. Venga a nosotros tu Reino. En Ti confío. Amén.
6Reparación por amor

Meditación
El amor de Cristo es a menudo olvidado o rechazado. La devoción al Sagrado Corazón incluye reparar ese olvido con nuestro amor. Hoy ofrecemos a Jesús nuestro amor y nuestras obras en reparación.
Detente un momento y di ahora, en tu corazón, la intención por la que rezas esta novena. No hace falta escribirla en ninguna parte: Dios la conoce antes de que la pronuncies.
Oración
Sagrado Corazón de Jesús, tantas veces olvidado, hoy quiero amarte por los que no te aman. Recibe mi amor y mis obras como reparación, y enciende en mí el deseo de darte gloria. En Ti confío. Amén.
7Confianza total

Meditación
«En Ti confío» es el corazón de esta devoción. Confiar en el Corazón de Jesús es abandonarse en su amor, seguros de que quiere nuestro bien más que nosotros mismos. Hoy renovamos esa confianza total.
Detente un momento y di ahora, en tu corazón, la intención por la que rezas esta novena. No hace falta escribirla en ninguna parte: Dios la conoce antes de que la pronuncies.
Oración
Sagrado Corazón de Jesús, en Ti pongo toda mi confianza. Sé que me amas y que buscas mi bien. Confío mi intención a tu Corazón, seguro de que Tú sabes lo que más me conviene. En Ti confío. Amén.
8El Corazón y la Eucaristía

Meditación
El amor del Corazón de Jesús se hace presente y cercano en la Eucaristía, donde se queda con nosotros. Hoy pedimos crecer en el amor a la Eucaristía, donde late el Corazón de Cristo.
Detente un momento y di ahora, en tu corazón, la intención por la que rezas esta novena. No hace falta escribirla en ninguna parte: Dios la conoce antes de que la pronuncies.
Oración
Sagrado Corazón de Jesús, presente en la Eucaristía, aumenta mi amor por este sacramento de tu amor. Que en cada comunión reciba tu Corazón y me deje transformar por Él. En Ti confío. Amén.
9Entrega y acción de gracias

Meditación
En el último día entregamos definitivamente nuestra intención al Corazón de Cristo y le damos gracias por su amor. Confiamos en que Él da siempre lo mejor para el alma.
Detente un momento y di ahora, en tu corazón, la intención por la que rezas esta novena. No hace falta escribirla en ninguna parte: Dios la conoce antes de que la pronuncies.
Oración
Sagrado Corazón de Jesús, te entrego mi intención y toda mi vida. Te doy gracias por tu amor infinito. Hágase en mí tu voluntad, y que mi corazón descanse para siempre en el tuyo. En Ti confío. Amén.
Vuelve a todas las novenas, o entra en las oraciones y en el Rosario.