Salmo 100: Aclamad al Señor, tierra entera

Alegría y alabanza

Salmo 100

Breve salmo de júbilo, pura alegría de pertenecer a Dios. «Servid al Señor con alegría». Se reza en los días buenos, en las celebraciones, o cuando uno simplemente quiere alabar a Dios con el corazón contento, recordando que somos su pueblo y las ovejas de su rebaño.

Salmo 100 en la Biblia Torres Amat

Moradores todos de la tierra, cantad con júbilo las alabanzas de Dios; servid al Señor con alegría. Venid llenos de alborozo a presentaros ante su acatamiento. Tened entendido que el Señor es el único Dios. El es el que nos hizo, y no nosotros a nosotros mismos. ¡Oh tú, pueblo suyo!, vosotros ovejas a quien él apacienta, entrad por sus puertas cantando alabanzas, venid a sus atrios entonando himnos, y tributadle acciones de gracias. Bendecid su Nombre, porque es un Señor lleno de bondad, es eterna su misericordia, y su verdad resplandecerá de generación en generación.

Salmo 100 · Vulgata 99 · Biblia Torres Amat (1825), traducción católica de dominio público

Para meditar

«Servid al Señor con alegría». La fe no es una carga triste: es una buena noticia. Este salmo recuerda que Dios es bueno, que su misericordia es eterna, y que eso es motivo de fiesta. Detente en «él nos hizo y somos suyos, su pueblo y ovejas de su rebaño»: pertenecer a Dios no es una obligación pesada, es un hogar. Rézalo cuando el corazón esté contento, y deja que la alegría también sea oración.

Cómo hacerlo tuyo

No toda oración es súplica o lamento: también se reza con alegría. Alabar a Dios en los días buenos es tan importante como pedirle en los malos. La gratitud alegre mantiene el alma joven.


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