San Charbel

El santo de las sanaciones

Fiesta: 24 de julio

San Charbel

Quién fue

San Charbel Makhlouf fue un monje y sacerdote maronita del Líbano, nacido en el siglo XIX. Vivió gran parte de su vida como ermitaño, en oración, silencio y penitencia, apartado del mundo para unirse más a Dios. Su vida fue sencilla y escondida, entregada por completo a la Eucaristía y a la contemplación.

Tras su muerte, se multiplicaron los testimonios de sanaciones y gracias atribuidas a su intercesión, que continúan hasta hoy en todo el mundo. Por eso es conocido y buscado especialmente como intercesor en las enfermedades del cuerpo y del alma.

Oración a San Charbel

San Charbel, monje santo que viviste escondido en Dios, tú que fuiste instrumento de tantas gracias de sanación, intercede por mí y por los que amo ante el Señor.

Aquí, expón en tu corazón la petición que traes.

Si es voluntad de Dios y para bien de mi alma, alcánzame la salud que necesito. Y si la enfermedad ha de continuar, alcánzame la fe y la paz para llevarla unido a Cristo, como tú viviste unido a Él en el silencio y la oración. Amén.

Para qué se le reza

A San Charbel se acude sobre todo pidiendo sanación —del cuerpo y del alma— y en las enfermedades graves, propias o de seres queridos. También lo invocan quienes buscan una vida de oración más honda.

Las muchas sanaciones atribuidas a su intercesión no significan que San Charbel sane por su cuenta: es Dios quien sana, y el santo intercede. Su vida, escondida y silenciosa, recuerda que la mayor gracia no es siempre la salud del cuerpo, sino la unión con Dios, que él buscó por encima de todo. Rezarle es pedir sanación con esa misma confianza, aceptando la voluntad del Señor.


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