San Expedito

Patrono de las causas urgentes

Fiesta: 19 de abril

San Expedito

Quién fue

San Expedito, según la tradición, fue un soldado romano que se convirtió al cristianismo y murió mártir en los primeros siglos de la Iglesia. La tradición cuenta que, cuando decidió hacerse cristiano, el demonio —en forma de cuervo— le decía que lo dejara para mañana («cras»), pero él pisó al cuervo y respondió que se convertía «hoy» («hodie»), sin dilación.

Por ese gesto se le venera como patrono de las causas urgentes y de quienes necesitan una respuesta pronta, o la fuerza para no dejar el bien «para mañana».

Oración a San Expedito

San Expedito, mártir valiente que no dejaste para mañana lo que debías hacer hoy, intercede por mí en esta necesidad urgente.

Aquí, expón en tu corazón la petición que traes.

Alcánzame de Dios, si conviene a mi alma, una pronta ayuda en lo que te pido. Y enséñame, sobre todo, a no dejar para mañana la conversión, el perdón ni el bien que hoy puedo hacer. Amén.

Para qué se le reza

A San Expedito se acude en las causas urgentes, cuando se necesita una solución pronta, y para pedir la fuerza de decidirse por el bien sin aplazarlo. Es querido por quienes luchan contra la costumbre de posponer.

Conviene vivir esta devoción sin caer en la superstición ni en la prisa por «resultados»: el santo intercede ante Dios, que conoce los tiempos mejor que nosotros. Su ejemplo más valioso no es conseguir cosas rápido, sino no aplazar lo que de verdad importa: volver a Dios hoy, no mañana.


Vuelve a todos los santos o entra en las oraciones.