Patrono de los animales y de la creación
Fiesta: 4 de octubre

Quién fue
San Francisco de Asís, hijo de un rico comerciante italiano del siglo XII-XIII, renunció a todas sus riquezas para vivir en pobreza total, siguiendo a Cristo. Fundó la orden franciscana y predicó el Evangelio con una sencillez y una alegría que conquistaron al mundo.
Amó profundamente toda la creación, a la que llamaba hermana: «el hermano sol», «la hermana luna», «el hermano lobo». Recibió los estigmas de la Pasión de Cristo en su cuerpo. Es uno de los santos más queridos y universales, patrono de los animales, de la ecología y de la paz.
Oración a San Francisco de Asís
Señor, haz de mí un instrumento de tu paz: donde haya odio, ponga yo amor; donde haya ofensa, perdón; donde haya duda, fe; donde haya desesperación, esperanza; donde haya tinieblas, luz; y donde haya tristeza, alegría.
Maestro, que no busque tanto ser consolado como consolar; ser comprendido como comprender; ser amado como amar. Porque dando se recibe, perdonando se es perdonado, y muriendo se resucita a la vida eterna. Amén.
Para qué se le reza
A San Francisco se acude por la paz —interior y del mundo—, por el cuidado de los animales y de la creación, y para pedir un corazón sencillo, humilde y desprendido. Su oración por la paz es una de las más rezadas del mundo.
San Francisco no obra por su cuenta: su vida entera señalaba a Cristo, a quien imitó hasta llevar sus llagas. Su ejemplo enseña que la paz y el amor a la creación nacen de amar primero a Dios. Rezar su oración es pedir ser, uno mismo, instrumento de esa paz.
Vuelve a todos los santos o entra en las oraciones.