Santa Rita de Casia

Abogada de los imposibles

Fiesta: 22 de mayo

Santa Rita de Casia

Quién fue

Santa Rita nació en Italia en el siglo XIV. Deseaba ser religiosa, pero por obediencia a sus padres se casó. Su marido era un hombre violento; ella lo soportó con paciencia y, con los años, logró que se convirtiera. Tras la muerte violenta de su esposo y de sus dos hijos, entró finalmente en el convento de las agustinas, donde vivió una vida de oración y penitencia.

Recibió en la frente una herida, como una espina de la corona de Cristo, que llevó hasta su muerte. Por haber atravesado tantas situaciones humanamente imposibles —un matrimonio difícil, la pérdida de los suyos, el ingreso tardío al convento— es venerada como abogada de los imposibles.

Oración a Santa Rita de Casia

Santa Rita, abogada de los imposibles y de los casos desesperados, tú que conociste el dolor en el matrimonio, en la pérdida y en la enfermedad, y en todo mantuviste la fe, intercede por mí ante Dios.

Aquí, expón en tu corazón la petición que traes.

Alcánzame del Señor, si conviene a mi alma, la gracia que te pido. Y enséñame, como tú, a llevar las cruces de la vida con paciencia y con confianza en Dios, que nunca abandona a los suyos. Amén.

Para qué se le reza

A Santa Rita se acude en las situaciones que parecen humanamente imposibles: problemas matrimoniales, familias divididas, enfermedades graves, causas perdidas. Muchos la invocan también por la paz en el hogar y la conversión de un ser querido.

Como con todos los santos, Santa Rita intercede ante Dios; no obra ella los imposibles, sino que ruega a Aquel para quien nada es imposible. Su vida enseña que la fe no consiste en que Dios nos evite el dolor, sino en confiar en Él a través del dolor. Esa es la verdadera gracia que su devoción alcanza: no siempre lo que pedimos, pero sí la fe para seguir adelante.


Vuelve a todos los santos o entra en las oraciones.