El caminito de la confianza
Fiesta: 1 de octubre

Quién fue
Santa Teresa de Lisieux, conocida como Santa Teresita del Niño Jesús, fue una monja carmelita francesa del siglo XIX que murió muy joven, a los 24 años. Aunque su vida fue breve y escondida en un convento, dejó una enseñanza espiritual tan honda que la Iglesia la proclamó Doctora de la Iglesia.
Su «caminito» consiste en llegar a Dios no por grandes hazañas, sino por la confianza y el amor en las cosas pequeñas de cada día. Prometió pasar su cielo haciendo el bien en la tierra y «hacer caer una lluvia de rosas», por lo que muchos le piden gracias confiando en su intercesión.
Oración a Santa Teresita del Niño Jesús
Santa Teresita del Niño Jesús, que enseñaste a amar a Dios en las cosas pequeñas y prometiste una lluvia de rosas desde el cielo, intercede por mí en mi necesidad.
Aquí, expón en tu corazón la petición que traes.
Enséñame tu caminito de confianza y sencillez: a ofrecer a Dios cada momento del día, a hacer las cosas pequeñas con gran amor, y a confiar en Él como un niño confía en su padre. Amén.
Para qué se le reza
A Santa Teresita se acude para pedir gracias en toda necesidad, para aprender a confiar en Dios, y por quienes buscan santificar la vida cotidiana. Muchos le piden una señal —tradicionalmente, una rosa— como signo de que su oración ha sido escuchada.
Su intercesión, como la de todos los santos, no obliga a Dios ni funciona como magia: es Dios quien concede. El verdadero tesoro de su devoción es su «caminito»: la certeza de que no hacen falta grandes cosas para ser santo, solo amor y confianza en lo pequeño de cada día.
Vuelve a todos los santos o entra en las oraciones.