El rostro sufriente del Señor
Fiesta: martes de Carnaval (tradicional)

La devoción
La devoción al Santo Rostro contempla el rostro de Jesús marcado por la Pasión, como aparece en la tradición del Sudario y de la Verónica. Es una devoción de reparación, para consolar a Cristo por los pecados y las ofensas, y para contemplar su amor que llega hasta el sufrimiento. Fue difundida especialmente por Sor María de San Pedro y por el Beato León Dupont.
Se acude al Santo Rostro para pedir reparación, conversión y consuelo, contemplando el amor de Cristo que se entregó por nosotros.
Oración al Santo Rostro de Jesús
Oh Jesús, que en tu Pasión soportaste desprecios y sufrimientos por amor a nosotros, contemplo tu Santo Rostro y te ofrezco mi amor en reparación.
Detente un momento y di ahora, en tu corazón, la intención por la que rezas. No hace falta escribirla en ninguna parte: Dios la conoce antes de que la pronuncies.
Que tu rostro, marcado por el dolor y lleno de paz, me enseñe a llevar mis cruces con amor. Convierte mi corazón, y ten misericordia de mí y de todos los pecadores. Amén.
Para qué se reza
Al Santo Rostro se acude para pedir reparación por los pecados, conversión, y consuelo en el sufrimiento, contemplando el amor de Cristo en su Pasión.
El Santo Rostro es el rostro de Cristo, Dios y Salvador. Esta devoción invita a consolar a Jesús con nuestro amor y a unir nuestros sufrimientos a los suyos.
Vuelve a todas las devociones a Jesús, o entra en las oraciones y en las novenas.