Si los dolorosos son el precio, estos son el resultado. Los misterios gloriosos existen para que la fe no se quede clavada en el viernes santo: hay un domingo, hay una tumba vacía, y hay un destino para nosotros que no termina en el cementerio. Se rezan cuando hace falta levantar la cabeza.
Qué se contempla en este grupo
Los cinco misterios van de la Resurrección hasta la Virgen coronada en el cielo. Es decir: primero lo que le ocurrió a Cristo, después lo que ocurre a quien es suyo. La Iglesia nace en Pentecostés, y María —la primera de los redimidos— llega adonde nosotros esperamos llegar. Por eso este grupo es el que mejor responde a la pregunta de para qué sirve todo esto.
Los cinco misterios gloriosos
- La Resurrección del Señor — la tumba vacía y el primer día de la semana. Fruto: la fe.
- La Ascensión del Señor — se va, y nos deja una misión. Fruto: la esperanza.
- La venida del Espíritu Santo — el miedo se convierte en anuncio. Fruto: el amor de Dios.
- La Asunción de María a los cielos — llevada en cuerpo y alma. Fruto: la gracia de una buena muerte.
- La coronación de María como Reina — coronada por su Hijo. Fruto: la confianza en su intercesión.
Dos misterios que la Biblia no cuenta
Conviene ser honesto con esto, porque casi nadie lo explica. Los tres primeros misterios gloriosos están narrados en el Nuevo Testamento: la Resurrección, la Ascensión y Pentecostés se leen en los evangelios y en los Hechos de los Apóstoles. Los dos últimos, no. No hay ningún pasaje que cuente la Asunción ni la coronación de María.
Eso no los convierte en invención. La Asunción es un dogma que la Iglesia definió en 1950, apoyado en una fe que se venía profesando desde los primeros siglos. Y la coronación es contemplación de lo que significa que la Madre de Cristo esté ya glorificada junto a Él. Cuando en esas dos entradas leas un texto bíblico, verás que lo presentamos como texto que la Iglesia asocia, no como crónica del hecho. La diferencia importa.
Y una precisión sobre el quinto: María es coronada Reina por gracia, no por naturaleza. Reina como criatura, junto a su Hijo y por obra de Él. No es divina, no es una cuarta persona, no se le debe la adoración que solo corresponde a Dios. Es la primera de los salvados, no cosalvadora.
Cuándo y cómo se rezan
Se rezan los miércoles y los domingos. El domingo es el día de la Resurrección, así que el primero de estos misterios cae justo donde le corresponde en la semana cristiana.
Cada misterio se reza en una decena: anuncio, un Padrenuestro, diez Avemarías y un Gloria. Tienes el orden completo en la guía paso a paso.


