Madre de oración y penitencia
Fiesta: 13 de julio

La historia
La devoción a María Rosa Mística la presenta con tres rosas sobre el pecho, que simbolizan la oración, la penitencia y el sacrificio —o, según la tradición, la santidad, el espíritu de penitencia y la conversión. «Rosa Mística» es, además, uno de los títulos antiguos con que las letanías invocan a la Virgen.
Esta advocación invita a la oración, a la penitencia y a la santificación, especialmente de los consagrados. Se acude a ella pidiendo conversión, gracia y la protección maternal de María.
Oración a la Virgen de la Rosa Mística
María Rosa Mística, Madre de oración y penitencia, intercede por mí y por toda la Iglesia ante tu Hijo.
Detente un momento y di ahora, en tu corazón, la intención por la que rezas. No hace falta escribirla en ninguna parte: Dios la conoce antes de que la pronuncies.
Alcánzame un corazón que rece, que se convierta y que ame a Dios sobre todas las cosas. Cubre con tu manto a los consagrados y a mi familia, y llévanos a todos a Jesús. Amén.
Para qué se le reza
A María Rosa Mística se acude para pedir conversión, espíritu de oración y penitencia, por la santificación de los sacerdotes y consagrados, y por la protección de la familia.
María intercede ante Dios y nos invita a la conversión, que es obra de la gracia de Cristo. Como en toda devoción mariana, ella nos lleva a su Hijo, único que salva y convierte los corazones.
Vuelve a todas las advocaciones de la Virgen, o entra en las oraciones y en las novenas.