Son los más nuevos y los menos conocidos, y por eso mucha gente que reza el Rosario desde hace años nunca los ha rezado. Los añadió san Juan Pablo II en el año 2002, en la carta Rosarium Virginis Mariae, para llenar un hueco que llamaba la atención: el Rosario pasaba del Niño perdido en el templo directamente a Getsemaní, y se saltaba entera la vida pública de Jesús. Treinta años de golpe.
Qué se contempla en este grupo
Aquí está el Jesús que anduvo por los caminos: el que se puso en la fila para ser bautizado, el que fue a una boda, el que llamó a la conversión, el que dejó ver por un momento lo que era en realidad, y el que la víspera de morir se quedó en el pan. Son los misterios de la luz porque en cada uno Cristo se manifiesta: cada escena descubre algo de quién es.
Si sientes que tu fe se ha quedado en la infancia —el belén, la catequesis— y no ha crecido contigo, este es el grupo que la lleva a la edad adulta.
Los cinco misterios luminosos
- El bautismo de Jesús en el Jordán — el cielo se abre y el Padre lo llama Hijo amado. Fruto: vivir el propio bautismo.
- Las bodas de Caná — «Haced lo que Él os diga», la única instrucción que María nos deja. Fruto: confiar en Cristo.
- El anuncio del Reino de Dios — convertíos y creed. Fruto: la conversión del corazón.
- La Transfiguración del Señor — un anticipo de la gloria para sostener la bajada. Fruto: el deseo de santidad.
- La institución de la Eucaristía — se queda, y se queda como alimento. Fruto: el amor a la Eucaristía.
Fíjate en el segundo
De todo lo que María dice en los evangelios, sus últimas palabras registradas son las de Caná: haced lo que Él os diga. No pidió nada para sí. Señaló a su Hijo y se apartó. Ahí tienes, en cinco palabras, todo lo que la devoción mariana bien entendida significa: ella no retiene a nadie, conduce a Cristo.
Cuándo y cómo se rezan
Se rezan los jueves. Es el único grupo con un solo día asignado, y encaja: el jueves es la víspera de la Pasión, el día de la última cena, que es justamente el quinto de estos misterios.
Cada misterio se reza en una decena: anuncio, un Padrenuestro, diez Avemarías y un Gloria. El orden completo del Rosario está en la guía paso a paso.
Un apunte por si te lo preguntas: rezarlos no es obligatorio. Quien reza los tres grupos tradicionales reza un Rosario completo y válido. Los luminosos son una propuesta, no una imposición, y así lo dijo el propio Juan Pablo II.

Deja un comentario